Un importante centro médico ofrece programas basados ​​en plantas

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¿Has oído hablar de la mujer francesa que murió a los 122 años, conocida por sus hábitos de fumar cigarrillos (lo que hizo durante casi 100 años) y su gozo del aceite de oliva, el vino y el chocolate? ¿Qué tal la mujer de 104 años de Texas que ha estado bebiendo tres gaseosas al día durante décadas?

No me sorprendería saber que has oído hablar de estas mujeres con superlongevidad. Son más “buenas noticias sobre nuestros malos hábitos”, para usar la popular frase del Dr. McDougall. Estas mujeres sobrevivieron a todas las cosas que la “policía de la alimentación” dice que nos matarán, así que claramente nuestra salud depende de la casualidad, ¡así que vamos al restaurante especializado en carne esta noche por un jugoso chuletón!

Conciencia clara. Pero espera…

¿Has oído hablar del hombre de 58 años con una lucha de toda la vida por perder peso, con dolor de espalda y rodilla, presión arterial alta, diabetes limítrofe, colesterol alto, preocupaciones sobre su alto riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, un pastillero con cinco medicamentos diferentes recetados por día y los temores por las sorpresas de salud que sus “años de oro” tengan preparadas?

Lo más probable es que no. Ese hombre no era noticia. Era demasiado normal.

Veo a adultos, muchos de los cuales son muy jóvenes, que luchan con estos problemas todos los días. El 70 % de los estadounidenses tienen sobrepeso u obesidad[1], uno de cada tres estadounidenses puede tener diabetes para 2050[2] y el total de los gastos médicos nacionales son ahora, en promedio, más de 9000 dólares por persona al año[3]. Entre los adultos de 55 a 64 años, el 75 % ha tomado un medicamento bajo prescripción en los últimos 30 días y el 20 % tiene cinco o más medicamentos bajo prescripción[3].

Recientemente, el US Preventive Services Task Force (Grupo de trabajo para los servicios preventivos estadounidenses) recomendó que todos los pacientes con sobrepeso y obesidad con factores de riesgo para enfermedad cardiovascular (que parecen ser la mayoría de los pacientes de nuestro sistema) sean referidos a programas intensivos de consejería conductual para ayudarlos a modificar los factores de riesgo en su alimentación y estilo de vida[4]. ¿Esto está sucediendo? No mucho, al menos por lo que he visto.

El Centro de Estudios en Nutrición ha venido abordando este problema desde hace años, educando a miles de personas, incluyendo aquellos sin conocimiento profesional y profesionales que buscan créditos de educación continua, a través del Certificado de Nutrición Basada en Plantas, ofrecido en asociación con eCornell. El libro del que fui coautor, El Estudio de China; o autor, The Campbell Plan, han puesto la educación directamente en las manos del público sin conocimiento profesional. Pero sigue existiendo un abismo entre la “institución de la medicina” y los beneficios conocidos de una alimentación basada en plantas sin procesar, por muchas razones. Como médico de familia en ejercicio en un consultorio médico académico muy tradicional, he estado en ambos lados de esa brecha desde hace varios años.

Sin embargo, la situación ha mejorado. Me he encontrado con muchos profesionales médicos que están integrando la alimentación en el ejercicio de su profesión. Aquí, en Rochester, Nueva York, en mi institución de origen, mi esposa Erin Campbell, Doctora en Medicina, Máster en Salud Pública y yo somos cofundadores y directores de una iniciativa clínica llamada el Programa para la Nutrición en Medicina de la Universidad de Rochester. Es una oferta completa para que los pacientes aprendan sobre nutrición óptima como tratamiento en un escenario dirigido y supervisado por médicos en un importante centro académico y médico. Este programa será alojado dentro del sistema universitario de atención primaria.

Vamos a ver a los pacientes en persona en consulta, proporcionándoles planes de acción y recursos personalizados, y también realizaremos programas intensivos de ocho semanas sobre estilos de vida, así como programas de inmersión más cortos. Todos nuestros programas serán supervisados ​​por médicos, con monitoreo de pruebas de laboratorio y de medicamentos. Además, haremos programas regulares de “almuerzo con doctores” para que la comunidad aprenda sobre temas de nutrición y pruebe alguna comida deliciosa. ¿Cuál será la principal “medicina”? Una alimentación basada en plantas sin procesar.

Hace 10 años no creería que un programa como este pudiera haber comenzado, pero los tiempos están cambiando. Las dietas que enfatizan los alimentos basados en plantas sin refinar han sido reconocidas como beneficiosas por el Comité Asesor de Guías Alimentarias, el presidente del American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología), el American Institute for Cancer Research (Instituto Estadounidense para la Investigación del Cáncer), la American Cancer Society (Sociedad Americana Contra el Cáncer) y muchos otros en las esferas profesionales y populares. Un número creciente de médicos individuales están abogando por una buena nutrición en entornos clínicos.

El lema de la Universidad de Rochester es “Meliora”, que significa “siempre mejor”, y es nuestra esperanza que, con nuestra propia iniciativa el Programa para la Nutrición en Medicina de la Universidad de Rochester podamos contribuir al trabajo de otros y a la institución de la medicina de una manera que sea “siempre mejor” para nuestros pacientes, nuestra comunidad y nuestro sistema médico.

Para obtener más información, visita directamente el Programa de la Universidad de Rochester.

Referencias

  1. http://www.cdc.gov/nchs/fastats/obesity-overweight.htm
  2. Boyle JP, Thompson TJ, Gregg EW, Barker LE, Williamson DF. Projection of the year 2050 burden of diabetes in the US adult population: dynamic modeling of incidence, mortality, and prediabetes prevalence. Population health metrics 2010;8:29.
  3. National Center for Health Statistics (U.S.). Health, United States, 2014: With Special Feature on Adults Aged 55-64. Hyattsville, MD. 2015.
  4. LeFevre ML, Force USPST. Behavioral counseling to promote a healthful diet and physical activity for cardiovascular disease prevention in adults with cardiovascular risk factors: U.S. preventive services task force recommendation statement. Ann Intern Med 2014;161:587-93.

 

Thomas M. Campbell, MD is medical director of the T. Colin Campbell Center for Nutrition Studies, co-author of The China Study and author of The China Study Solution. He is co-founder and clinical director of the groundbreaking UR Program for Nutrition in Medicine.
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