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Centro de Estudios en Nutrición del Dr. T. Colin Campbell

El director médico del Centro de Estudios en Nutrición, el Dr. Thomas Campbell, publicó un comentario sobre la nutrición basada en plantas y el riesgo de accidente cerebrovascular en la Journal of Geriatric Cardiology (Revista de Cardiología Geriátrica, en español). A continuación, puedes leer un fragmento que incluye la “Introducción” y las “Conclusiones” de su artículo, titulado A plant-based diet and stroke (Una alimentación basada en plantas y accidente cerebrovascular, en español). El artículo completo es de acceso libre para el público y puede ser leído en PubMed Central.

Introducción

El accidente cerebrovascular es una de las principales causas de muerte y discapacidad en Estados Unidos y en todo el mundo. Cada año, aproximadamente 795 000 estadounidenses sufren un accidente cerebrovascular[1]. Los costos anuales totales de los accidentes cerebrovasculares, tanto directos como indirectos, ascienden a 33 mil millones de dólares. Se predice que el accidente cerebrovascular isquémico costará más de 2,2 billones de dólares entre 2005 y 2050[2]. En Estados Unidos, el 87 % de todos los accidentes cerebrovasculares son isquémicos, el 10 % se debe a hemorragia intracerebral y el 3 % se debe a hemorragia subaracnoidea[1].

El propósito de esta revisión es examinar brevemente la evidencia seleccionada que sugiere que la nutrición, particularmente la nutrición basada en plantas es un factor determinante de la incidencia y mortalidad por accidentes cerebrovasculares.

Existen numerosos factores de riesgo para el accidente cerebrovascular, que incluyen edad avanzada, hipertensión, diabetes, dislipidemia, fibrilación auricular, tabaquismo, inactividad física, mala nutrición, antecedentes familiares, enfermedad renal crónica, obesidad, enfermedad cardíaca coronaria, apnea del sueño y depresión[1]. Muchos de estos factores de riesgo son factores de estilo de vida modificables o se ven afectados por factores de estilo de vida modificables, lo que lleva a comprender que ciertas opciones de estilo de vida pueden tener un impacto significativo en el riesgo de accidente cerebrovascular. El propósito de esta crítica es examinar brevemente la evidencia seleccionada que sugiere que la nutrición, particularmente la nutrición basada en plantas es un factor determinante de la incidencia y la mortalidad por accidente cerebrovascular.

Conclusiones

El accidente cerebrovascular es una colección heterogénea de trastornos con diferentes mecanismos; sin embargo, la hipertensión, la aterosclerosis o la fibrilación auricular, o con frecuencia una combinación de los tres, son componentes principales de la mayoría de los accidentes cerebrovasculares. El aumento de la ingesta de frutas, vegetales, cereales de grano entero y minimizar o evitar el consumo de carne y comidas procesadas ​​se ha asociado con una disminución de la prevalencia de obesidad, hipertensión, dislipidemia y diabetes. Los estudios de intervención han demostrado los beneficios de las dietas basadas en plantas muy bajas en grasa y altas en fibra para el tratamiento de estas condiciones. Además, se ha demostrado que este patrón alimenticio tiene la capacidad de detener o revertir la aterosclerosis a través de múltiples mecanismos. A pesar de que los hallazgos son limitados e inconsistentes con respecto a los efectos de la nutrición en subtipos específicos de accidente cerebrovascular, los estudios observacionales sobre la incidencia y mortalidad por accidente cerebrovascular apoyan el consumo de más frutas y vegetales y menos carne. Si bien la investigación de intervención es aún más escasa, una dieta mediterránea ha demostrado ser beneficiosa.

Dados los beneficios demostrables de la nutrición basada en plantas en los factores de riesgo de accidente cerebrovascular y la limitada investigación observacional y de intervención de respaldo, las investigaciones adicionales sobre la capacidad de las dietas basadas en plantas con un mínimo o nada de comida de origen animal y procesada ​para prevenir los accidentes cerebrovasculares están sólidamente justificadas. A falta de nuevas investigaciones, los pacientes con alto riesgo de accidente cerebrovascular, particularmente el accidente cerebrovascular isquémico, deberían ser educados acerca de la nutrición basada en plantas con la cantidad adecuada de B12 como un modificador de riesgo de enfermedad potencialmente potente.

Para leer el resto de este artículo publicado (en inglés), por favor visita:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5466937/

Referencias

  1. Writing Group M, Mozaffarian D, Benjamin EJ, et al. Heart disease and stroke statistics-2016 update: a report from the American Heart Association. Circulation. 2016;133:e38–e360. [PubMed]
  2. Brown DL, Boden-Albala B, Langa KM, et al. Projected costs of ischemic stroke in the United States. Neurology. 2006;67:1390–1395. [PubMed]

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