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¿Qué es la enfermedad diverticular y cómo tratarla?

¿Qué es la enfermedad diverticular y cómo tratarla?

Con mucha frecuencia, en mi línea de trabajo como farmacéutico hospitalario, veo pacientes que ingresan a la sala de emergencias doblados con dolor abdominal. Este no es el tipo de dolor típico de malestar estomacal porque comiste algo picante, sino más bien un dolor severo, de tipo “dame morfina ahora”. El dolor es obviamente lo suficientemente malo como para llevar a alguien a su sala de emergencias local. De lo contrario, solo se tomaría algunos Tums (antiácidos para el alivio de la acidez estomacal) y se iría a dormir.

¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué estos pacientes tienen tanto dolor?

Si bien muchas condiciones médicas diferentes pueden causar dolor abdominal, la diverticulitis es uno de los culpables comunes en casos como el descrito.

¿Qué es la enfermedad diverticular?

La diverticulitis es una condición contenida en una gama más amplia de condiciones conocidas como enfermedad diverticular. La diverticulosis es la otra condición en este grupo. He proporcionado las definiciones de los dos términos a continuación para distinguirlos[1]:

Diverticulosis: la presencia de una o varias pequeñas bolsas, similares a sacos, llamadas divertículos, que sobresalen de la pared del colon. (Para imaginar esto, piensa en un globo inflado, largo y delgado, muy parecido a los globos utilizados para hacer animales con globos. Si aprietas este globo inflado lo suficiente, puedes hacer que una pequeña burbuja sobresalga de su lado. La formación de esta “burbuja” sería muy similar a los divertículos formados en la pared de tu intestino grueso. Estos divertículos son como pequeñas bolsitas que salen de los lados de tu colon).

Diverticulitis: la inflamación aguda de los divertículos asociada con fiebre, dolor y posibles infecciones.

La diverticulosis ocurre primero. Sin embargo, esta condición generalmente pasa desapercibida porque la mayoría de las personas nunca saben que la tienen, a menos que sea encontrada en una colonoscopia de rutina. La diverticulitis viene después, y es la razón por la cual las personas terminan en la sala de emergencias con dolor. Diez a veinticinco por ciento de las personas afectadas con enfermedad diverticular desarrollarán síntomas en forma de dolor abdominal, hinchazón, deposiciones irregulares, sangrado o signos de infección[2][3].

La enfermedad diverticular es común en las naciones industrializadas y afecta hasta al 60 % de la población mayor de 60 años[3]. De hecho, algunos de los primeros investigadores en estudiar la condición médica lo calificaron de “problema del siglo XX” y “enfermedad de la civilización occidental” [2]. Estados Unidos y Europa tienen las tasas más altas de enfermedad diverticular en el mundo, mientras que rara vez se encuentra en los países en desarrollo[3][4].

¿Qué causa la enfermedad diverticular y cómo se desarrolla?

Si lees las investigaciones, todos los estudios coinciden en una cosa: la causa de la enfermedad diverticular no se conoce por completo, pero una alimentación baja en fibra probablemente juega un papel importante[1][2][3][4][5]. Con base en la alta prevalencia de esta condición en los países occidentales, y la rara ocurrencia en los países en desarrollo, esto tiene sentido. Por un lado, las culturas occidentales comen una dieta rica en comidas procesadas ​​y de origen animal. Las comidas de origen animal están completamente desprovistas de fibra. No encontrarás fibra en la carne, los lácteos o los huevos. Las comidas procesadas ​también son pobres en fibra. La mayor parte de su fibra se elimina durante el proceso de producción.

A diferencia de la civilización occidental, las poblaciones de los países en desarrollo (las que se encuentran en muchas partes de África, Asia y partes de América del Sur) a menudo comen una alimentación tradicional de alimentos vegetales, en su mayoría no refinados, con solo pequeñas cantidades de comidas procesadas ​​y de origen animal. Los alimentos vegetales sin refinar están llenos de fibra y ayudan a prevenir muchas enfermedades crónicas.

Entonces, ¿qué tiene que ver la fibra con todo esto?

La respuesta es mucho. La fibra es esencial para la formación de deposiciones saludables. Sin ella, o con muy poco de ella, el estreñimiento puede convertirse en un problema crónico que conduce a heces duras y compactas, que requieren un esfuerzo excesivo para salir del intestino. (Para obtener más información sobre el estreñimiento, lee mi artículo, The Anatomy of a Bowel Movement (And How to Cure Constipation) (La anatomía de un movimiento intestinal (y cómo curar el estreñimiento), en español).

Con el tiempo, este esfuerzo constante ejerce presión sobre las paredes internas del colon (es decir, el intestino grueso)[6][7]. El aumento de la presión da como resultado la formación de pequeñas protuberancias similares a sacos (divertículos), de los que hablamos anteriormente. Estas “burbujas” de divertículos se forman en los puntos de debilidad en la pared intestinal. La mayoría de los divertículos son en realidad muy pequeños —del orden de solo un centímetro o dos—, sin embargo, siguen siendo lo suficientemente grandes como para causar síntomas y complicaciones en algunas personas[8].

La inflamación, el dolor y las infecciones que se desarrollan con la enfermedad diverticular son el resultado de una serie de eventos. El estreñimiento conduce a la materia fecal estancada, que se encuentra posada en las bolsas de divertículos[4]. Básicamente, tu caca está “atascada” en las “burbujas”. Esto, a su vez, desencadena la inflamación de la pared intestinal. Eso puede causar dolor, fiebre, sangrado, formación de abscesos (sacos llenos de pus) y otras complicaciones.

Además, el equilibrio de las bacterias intestinales también se puede alterar debido al estreñimiento crónico y una alimentación baja en fibra. En lugar de un colon lleno de bacterias “buenas” (saludables), hay un aumento de bacterias “malas” (infecciosas) que llenan el colon. Esto puede aumentar aún más las posibilidades de que se desarrolle una infección.

Opciones de tratamiento para la enfermedad diverticular

El mejor tratamiento para la enfermedad diverticular es la prevención, pero si desarrollas la condición, hay varias opciones a considerar, y la más importante es una alimentación rica en fibra de por vida que consiste en alimentos basados en plantas sin procesar ni refinar.

What Is Diverticular Disease and How to Treat It

Tratamiento de la diverticulitis aguda

Los ataques agudos de diverticulitis a menudo requerirán reposo intestinal y una posible intervención médica (antibióticos, evaluación, drenaje de abscesos, cirugía, etc.), dependiendo de la gravedad. La buena noticia es que aproximadamente el 75 % de los pacientes experimentarán dolor sin inflamación, y de estos solo el 1 a 2 % requerirá hospitalización y el 0,5 % requerirá cirugía[4].

A la mayoría de los pacientes se les puede colocar en reposo intestinal, lo que implica abstenerse de todos los alimentos sólidos durante dos a tres días antes de volver gradualmente a una alimentación regular (alta en fibra, por supuesto). Durante este tiempo, debe iniciarse y cumplirse una dieta de líquidos claros (agua u otras bebidas claras).

Una necesidad absoluta en el tratamiento de la diverticulitis aguda es una alimentación rica en fibra, si los pacientes desean prevenir complicaciones y recurrencias de la enfermedad.

La terapia con antibióticos ha sido el estándar de atención durante años para erradicar cualquier infección que ocurra con la diverticulitis y, a menudo, se prescribe de manera preventiva, incluso si no hay infección presente. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que el tratamiento con antibióticos no era necesario o no aceleró la recuperación ni previno futuras complicaciones o recurrencias de diverticulitis aguda no complicada en pacientes[9][10]. Es importante señalar que ambos estudios a los que se hace referencia aquí dicen que se necesitan más estudios para determinar el tratamiento antibiótico definitivo en la diverticulitis aguda.

Dicho esto, si te encuentras en el consultorio de tu médico o en la sala de emergencias local sufriendo un ataque agudo de diverticulitis, es probable que te receten un antibiótico para prevenir cualquier posible infección. En mi opinión, este es un paso razonable, dada la alternativa: una pequeña infección, potencialmente no tratada, que podría convertirse en una infección grave a gran escala que requiera hospitalización. Seré el primero en admitir que las enfermedades infecciosas son una de las áreas de la medicina moderna en las que nos destacamos y que debería usarse cuando la situación lo requiera.

Finalmente, una necesidad absoluta en el tratamiento de la diverticulitis aguda es una alimentación alta en fibra, si los pacientes desean prevenir complicaciones y recurrencias de la enfermedad. Debe comenzarse tan pronto como el paciente pueda tolerar alimentos sólidos nuevamente, después de su reposo intestinal inicial.

Tratamiento y prevención de la enfermedad diverticular

Los pacientes que experimentan un ataque agudo de diverticulitis no complicada pueden tener recurrencias crónicas de la enfermedad. Un estudio de 2010 en el British Journal of Surgery (Revista británica de cirugía, en español) siguió a varios cientos de pacientes con diverticulitis no complicada durante hasta diez años y descubrió que el 18,8 % tenía un episodio recurrente y el 4,7 % tenía dos o más recurrencias de la enfermedad[11].

El objetivo para cualquier paciente con enfermedad diverticular es no tener recurrencias de la enfermedad. Entonces, ¿cuál es la mejor manera de lograrlo?

Fibra. Una vez más, una alimentación alta en fibra es esencial para prevenir cualquier ataque recurrente de enfermedad diverticular. La causa de la enfermedad, como ya sabes, es una dieta baja en fibra. Hay una gran cantidad de evidencia que lo comprueba.

Treating & Preventing Diverticular Disease

El Health Professionals Follow-Up Study (estudio de seguimiento de profesionales de la salud, en español) analizó la ingesta de fibra y alimentos y el riesgo de desarrollar enfermedad diverticular en 51.529 profesionales de la salud hombres[2]. La información recopilada de este ensayo es invaluable. En general, el riesgo de enfermedad diverticular disminuyó a medida que aumentó el consumo de frutas y verduras. La carne de res, cordero, cerdo, carnes procesadas, galletas, papas fritas / frituras de maíz, papas a la francesa y pan blanco fueron asociados con un aumento de la enfermedad diverticular. Como nota aparte interesante en este estudio, también se demostró que la actividad física (correr / trotar) reduce la incidencia de enfermedad diverticular.

Los datos anteriores son similares a un estudio de seguimiento de seis años de 690.075 mujeres en el Reino Unido, donde los investigadores encontraron que a medida que aumentaba la ingesta de fibra, el riesgo de enfermedad diverticular disminuía[5]. La correlación más fuerte de la reducción de la enfermedad fue con el consumo de fibra de frutas y cereales. La fibra vegetal también redujo el riesgo de enfermedades.

El riesgo de enfermedad diverticular disminuyó a medida que aumentó el consumo de frutas y verduras.

Otro estudio evaluó los efectos de implementar una alimentación alta en fibra en cien pacientes diagnosticados con diverticulitis aguda[3]. Después de cinco a siete años con una alimentación alta en fibra, el 91 % de los pacientes permanecieron sin síntomas.

Cuatro organizaciones profesionales de salud, altamente respetadas, responsables de formular guías oficiales para la prevención y el tratamiento de la enfermedad diverticular también están de acuerdo con la literatura basada en la evidencia sobre el aumento de la ingesta de fibra para prevenir y tratar la enfermedad diverticular. Entre ellas se incluyen[3]:

  • American College of Gastroenterology (Colegio Estadounidense de Gastroenterología, en español)
  • European Association for Endoscopic Surgery (Asociación Europea de Cirugía Endoscópica, en español)
  • American Society of Colon and Rectal Surgeons (Sociedad Estadounidense de Cirujanos de Colon y Recto, en español)
  • World Gastroenterology Organization (Organización Mundial de Gastroenterología, en español)

Esto dice mucho sobre la importancia de adoptar cambios en la alimentación para prevenir o tratar esta condición médica. Como sabes al leer muchos de mis artículos anteriores, la medicina moderna no siempre es la más rápida en adoptar opciones de tratamiento alimenticio seguras, conservadoras y altamente efectivas para la mayoría de nuestras enfermedades crónicas en el mundo occidental. Elogio y aplaudo a las organizaciones mencionadas por sus recomendaciones para tratar esta enfermedad utilizando la alimentación como agente de primera línea.

Una cosa más que me gustaría señalar con respecto al consejo médico tradicional sobre la alimentación y la enfermedad diverticular es la noción de que las personas deben evitar los frutos secos, las semillas, el maíz y las palomitas de maíz. Dos estudios han refutado esta afirmación infundada en los últimos años[8][12]. Un artículo de 2009 en Clinics in Colon and Rectal Surgery (Revista clínicas en cirugía de colon y recto, en español) dice: “Sin ninguna evidencia buena, ciertos alimentos como nueces, semillas, palomitas de maíz y maíz han estado implicados durante mucho tiempo en el desarrollo de diverticulitis y, a menudo, son desaconsejados por los médicos. Se pensaba que provocaban diverticulitis o sangrado diverticular, al causar un traumatismo luminal. En un gran estudio prospectivo de hombres sin enfermedad diverticular conocida, State y otros descubrieron que el consumo de nueces, maíz y palomitas de maíz no aumentaba el riesgo de diverticulosis, diverticulitis o sangrado diverticular”.

Medicamentos utilizados en el tratamiento de la enfermedad diverticular crónica

Se puede usar una pequeña cantidad de medicamentos para tratar casos crónicos de enfermedad diverticular, incluyendo medicamentos antiinflamatorios, antiespasmódicos y antibióticos. Solo voy a discutir brevemente uno: el antibiótico Rifaximina.

La Rifaximina es un antibiótico que se usa actualmente en la enfermedad diverticular crónica. Se absorbe poco en el torrente sanguíneo y el 97 % de la droga se excreta en las heces sin cambios[13]. Esto significa que la mayor parte permanece en el intestino y, por lo tanto, va dirigido a las bacterias “malas” que se han multiplicado mucho en el colon. La esperanza es reducir los síntomas y las complicaciones de la enfermedad diverticular.

Un metaanálisis de 2011 revisó cuatro ensayos que analizaban el tratamiento con Rifaximina para la enfermedad diverticular crónica[14]. Los investigadores encontraron que después de un año de tratamiento, los números de pacientes que es necesario tratar (NNT, por sus siglas en inglés) para la Rifaximina fueron:

1 de 3 personas (33,3 %) logró alivio de los síntomas.

1 de 9 personas (11,1 %) evitó complicaciones adicionales de la enfermedad diverticular.

Al igual que con cualquier medicamento, hay posibles efectos secundarios a considerar antes de tomar Rifaximina. Los efectos secundarios más comunes incluyen: edema periférico (15 %), náuseas (14,3 %), mareos (12,9 %), fatiga (12,1 %), ascitis (11,4 %), diarrea (10,7 %), dolor de cabeza (10 %), espasmos musculares (9,3 %), picazón (9,3 %) y dolor abdominal (8,6 %)[15].

Treating & Preventing Diverticular Disease

Resumen

La enfermedad diverticular es una dolencia común en las culturas occidentales. Es una enfermedad de causas alimenticias, es decir, por bajo consumo de fibra. Los síntomas y las complicaciones pueden llevar a quienes padecen la condición a buscar atención médica. Los ataques agudos de diverticulitis requerirán reposo intestinal y también pueden necesitar antibióticos para combatir la infección. La cirugía para casos severos rara vez es necesaria.

Tu mejor opción es evitar la enfermedad diverticular, en primer lugar, mediante la adopción de una alimentación alta en fibra, que consista en alimentos basados en plantas sin procesar y sin refinar. Vale la pena repetir que las comidas de origen animal (carne, productos lácteos y huevos) no contienen fibra y las comidas procesadas ​​contienen muy poca. Estas comidas deben limitarse o ser evitadas por completo para producir los mejores resultados posibles en los esfuerzos de prevención y tratamiento de la enfermedad diverticular.

Consume plantas. Obtén mucha fibra. Vive feliz. Y evita a los médicos y farmacéuticos, en lo posible, adoptando un estilo de vida basado en plantas sin procesar. Tu cuerpo te lo agradecerá en los muchos años por venir.

Referencias

  1. Matrana MR, Margolin DA. Epidemiology and pathophysiology of diverticular disease. Clin Colon Rectal Surg. 2009 Aug;22(3):141-6.
  2. Aldoori W, Ryan-Harshman M. Preventing diverticular disease. Review of recent evidence on high-fibre diets. Can Fam Physician. 2002 Oct;48:1632-7.
  3. Unlu C. Daniels L, et al. A systemic review of high-fibre dietary therapy in diverticular disease. Int J Colorectal Dis. 2012;27:419-427.
  4. Boynton W, Floch M. New strategies for the management of diverticular disease: insights for the clinician. Ther Adv Gastroenterol. 2013;6(3):205-213.
  5. Crowe FL, Balkwill A, et al. Source of dietary fibre and diverticular disease incidence: a prospective study of UK women. Gut. 2014;63:1450-1456.
  6. Burkitt DP, Walker AR, Painter NS. Effect of dietary fibre on stools and the transit-times, and its role in the causation of disease. Lancet. 1972;2:1408-1412.
  7. Painter N, Truelove S, et al. Segmentation and the localization of intraluminal pressure in the human colon, with special reference to the pathogenesis of colonic diverticula. Gastroenterology. 1968;54(Suppl):778-780.
  8. Beckham H, Whitlow CB. The Medical and Nonoperative Treatment of Diverticulitis. Clin Colon Rectal Surg. 2009;22:156-160.
  9. Chabok A, Pahlman L, et al. Randomized clinical trial of antibiotics in acute uncomplicated diverticulitis. Br J Surg. 2012 Apr;99(4):532-9.
  10. Hjern F, Josephson T, et al. Conservative treatment of acute colonic diverticulitis: are antibiotics always mandatory? Scand J Gastroenterol. 2007;42(1):41-47.
  11. Eglinton T, Nguyen T, et al. Patterns of recurrence in patients with acute diverticulitis. Br J Surg. 2010 Jun;97(6):952-7.
  12. Tarleton S, DiBaise JK. Low-residue diet in diverticular disease: putting an end to a myth. Nutr Clin Pract. 2011 Apr;26(2):137-42.
  13. Hong KS, Kim JS. Rifaximin for the treatment of acute infectious diarrhea. Therap Adv Gastroenterol. 2011 Jul;4(4):227-35.
  14. Bianchi M, Festa V, et al. Meta-analysis: long-term therapy with rifaximin in the management of uncomplicated diverticular disease. Aliment Pharmacol Ther. 2011;33:902-910.
  15. Bass NM, Mullen KD, et al. Rifaximin treatment in hepatic encephalopathy. N Engl J Med. 2010 Mar;362:1071-1081.

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