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Temas » Ciencia de la Nutrición » ¿El aceite de coco es saludable o peligroso?
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No estoy muy seguro de por qué la gente piensa que hay algo saludable, como por arte de magia, sobre el aceite de coco. Creo que es porque sabe bien, y por lo tanto la desinformación es más fácil de digerir. Desde hace varios años, el aceite de coco se ha comercializado como el nuevo aceite maravilla, una cura para todos los males con beneficios para la salud que van desde tener propiedades antimicrobianas (como la lucha contra virus y bacterias, incluido el VIH), combatir el cáncer (mediante el apoyo a nuestro sistema inmunológico), reducción de las enfermedades del corazón (mediante la disminución del colesterol y el beneficio para nuestras arterias), estimular la pérdida de peso, tratar el hipertiroidismo, entre muchas otras cosas. Sus usos también son variados: es un aceite para cocinar y hornear, un ingrediente en muchos alimentos empacados, y un componente usado en combustible de biodiesel, jabones y productos para la piel.

Entonces, ¿cuál es la primicia? Bueno, es cierto que el aceite de coco contiene algunos ácidos grasos de cadena media llamados MCFA, (siglas en inglés de medium-chain fatty acids), que son absorbidos con menor facilidad en comparación con los ácidos grasos de cadena larga. Y estos ácidos grasos de cadena media han demostrado tener menos efecto sobre el LDL, el colesterol malo. Pero, ¿no es similar a decir que quemarte la mano con una llama de 300 grados tiene menos efecto sobre la piel que quemarte la mano con una llama de 400 grados? El aceite y la grasa son el aceite y la grasa.

Dicho esto, he leído que los ácidos grasos de cadena media son absorbidos directamente en el hígado, y como resultado, tienen el potencial (para estimular) la pérdida de peso. Incluso si es cierto —esto solo era teórico en el estudio— esta visión reduccionista no entiende que la gente no come ácidos grasos de cadena media. Por el contrario, comen aceite de coco, y la mitad de la grasa saturada en el aceite de coco no está compuesta de ácidos grasos de cadena media. Con más del 90 % de grasas saturadas, quitando la porción de ácidos grasos de cadena media en el aceite de coco —lo que todavía nos obliga a hacer la gran suposición de que los ácidos grasos de cadena media son todos buenos y no se pueden invalidar— entonces quedas todavía con el 45 % de la grasa saturada. Por lo tanto, incluso restando toda la bondad teórica de los ácidos grasos de cadena media del contenido total de grasas saturadas, el aceite de coco es aún peor que la manteca de cerdo, que solo tiene el 43 % de grasa saturada. Y todos sabemos que la manteca de cerdo no es un alimento saludable.

En muchos casos, la cantidad mínima de ácidos grasos de cadena media beneficiosos en el aceite de coco se aíslan y se eliminan del aceite para ser usados medicinalmente o en productos de belleza. Así que muchas personas están arriesgando sus corazones y sus vidas sin siquiera obtener el pequeño beneficio teórico que pensaban que estaban recibiendo.

Sí, es cierto que algunos de estos ácidos grasos de cadena media, como el ácido láurico y el ácido cáprico, han demostrado tener propiedades antimicóticas y antivirales, pero no comemos alimentos debido a sus propiedades antimicrobianas. Comemos alimentos para que nos proporcionen combustibles saludables, que como resultado fortalecen nuestro sistema inmune y luego este lucha contra los microbios. Ahora bien, la comida no combate la infección, es nuestro sistema inmune el que lo hace. Con ese argumento podríamos recomendar el alcohol como un alimento saludable, porque el alcohol mata a algunos microbios.

Más importante aún, no debemos aprobar un alimento solo porque una parte de él tiene una propiedad específica que nos gusta. Esta visión reduccionista es como decir que los cigarrillos son geniales porque se han encontrado algunos antioxidantes en el tabaco. La moraleja es que los alimentos no procesados no sirven a un fin y representan un grave riesgo. No hay grasas omega 3 (las grasas esenciales que la gente realmente necesita) en el aceite de coco. Y además, si las personas con una dieta sin aceites añadidos y baja en grasa, a base de plantas, agregan aceite de coco a sus dietas, la carga de grasa en sus vasos causaría serios daños. La inflamación aumenta y el flujo de los vasos sanguíneos disminuye cuando se exponen a cualquier grasa, incluyendo el aceite de coco. En líneas generales, la salud “recibe una paliza”.

UNA CUCHARADA DE ACEITE DE COCO  
Calorías (mg) 116
Grasa total (g) 14
Grasa saturada (g) 12
Grasa monosaturada (g) 0.8
Grasa poliinsaturada (g) 0.2
Carbohidratos 0
Proteína 0
Vitaminas A, C, E, B6, B12 0
Vitamina K (microgramos) 0.1 (1 romain leaf = 30mcg)
Hierro 0
Magnesio 0
Potasio 0
Sodio 0
Zinc 0

Al mirar todo en conjunto, los números simplemente no mienten. Dale una mirada al contenido nutricional de una cucharada de aceite de coco. Hay 116 calorías, todas las cuales provienen de la grasa, que se almacena fácilmente como grasa en tu cuerpo. La grasa, en su mayoría saturada, es de 12 gramos, la mitad de los cuales no son ácidos grasos de cadena media, los que teóricamente son buenos. No hay carbohidratos ni proteínas, no hay vitaminas a excepción de 0.1 microgramos de vitamina K. Y solo para que comprendas esto en perspectiva, una hoja de lechuga romana contiene 30 microgramos de vitamina K.

¿Entiendes lo que sucede? La conclusión es que el aceite de coco carece de vitaminas, minerales y la mayoría de otros nutrientes. Es pura grasa, y peor que eso, es más de un 90 % de grasa saturada. La misma grasa saturada que eleva nuestro colesterol, obstruye nuestras arterias, y contribuye a nuestros ataques al corazón. En la década de 1980, la Asociación Americana del Corazón reconoció que el alto contenido de grasa saturada del aceite de coco era destructivo para la salud del corazón en general, además de promover específicamente el daño cardíaco y la enfermedad. Como resultado, continuaron aconsejando la reducción de todas las grasas saturadas, incluyendo el aceite de coco, a menos del 7 % de las calorías alimentarias. Esta opinión es compartida por la Organización Mundial de la Salud y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, quienes recomiendan la disminución de la ingesta de grasas saturadas, porque la reducción de la grasa saturada, incluyendo el aceite de coco, ha demostrado beneficiar nuestra salud en general.

A la luz de esta información, el aceite de coco parece más útil en nuestros coches y en nuestra piel, y realmente nunca debe ser utilizado en nuestra comida. Dicho esto, si disfrutas del sabor del coco, o si un poco de coco te está ayudando a mantenerte en esta nueva dieta saludable y estilo de vida, entonces, usar un poco del alimento vegetal sin procesar, no del aceite, muy de vez en cuando, está bien.

Este artículo se extrae del Certificado de Nutrición Basada en Plantas.

Image Credit: Hafiz Issadeen / Flickr

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