Alcohol: 16 razones para reconsiderar tu trago

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Un estudio reciente sugirió que hay una tendencia hacia la disminución de la fertilidad por el alto consumo de alcohol —más de 14 tragos a la semana— aunque los resultados no fueron estadísticamente significativos[1]. Otros estudios soportan este hallazgo, pero otros no están de acuerdo[1]. Aparte de la fertilidad, el uso excesivo de alcohol está asociado con comportamientos sexuales de alto riesgo y contagio por enfermedades de transmisión sexual[2], violación en las citas y agresión sexual[3]. Por supuesto, el consumo de alcohol durante el embarazo es una mala idea, pues es causal de aborto[4], síndrome alcohólico fetal, trastorno del neurodesarrollo relacionado con el alcohol (ARND, por sus siglas en inglés) y defectos de nacimiento relacionados con el alcohol[5].

Así que, beber alcohol y el embarazo no se mezclan. Estoy seguro que no es la noticia más extraordinaria que has escuchado hoy.

Más allá de problemas de fertilidad, la ingesta de alcohol ha estado vinculada a peores resultados en numerosas condiciones, como se describen a continuación:

  1. Cáncer. El consumo excesivo de alcohol puede incrementar el riesgo de los siguientes canceres:[6],[7]
    • Cáncer colorectal – Riesgo aumentado de un 10 a 20 % con el consumo usual de 50 g diarios, o tres a cuatro tragos de tamaño estándar diarios.
    • Cáncer de seno – Por cada 2/3 de un trago consumido diariamente (10 g de alcohol), el riesgo aumenta de un 7 a un 10 %.
    • Cáncer de la cavidad oral, faringe y laringe – Menos de dos tragos diarios equivalen a un 86 % de incremento del riesgo. Tres a cuatro tragos diarios equivalen a un 311 % de incremento del riesgo.
    • Cáncer esofágico – Menos de tres tragos equivalen a un 39 % de incremento del riesgo, de tres a cuatro tragos diarios equivalen a un 93 % de incremento del riesgo.
    • Cáncer de hígado – Menos de dos tragos diarios equivalen a un 19 % de incremento del riesgo, tres a cuatro tragos diarios equivalen a un 40 % de incremento del riesgo.
    • Cáncer de estómago – La relación es menos certera. Puede estar relacionado con el alcohol.
    • Cáncer pancreático – La relación es menos certera. Puede estar relacionado con el alcohol.
    • Cáncer de pulmón – La relación es menos certera. Puede estar relacionado con el alcohol.
  2. Incontinencia urinaria por estrés (un estornudo o tos causa filtración de orina): 2.4 veces más común entre las mujeres que consumen alcohol.[8]
  3. Depresión – El consumo de alcohol está claramente asociado con la depresión y tiene efectos bioquímicos que explican cómo la origina y la intensifica.
  4. Evento cerebrovascular hemorrágico (un tipo de derrame cerebral donde el vaso sanguíneo se rompe): Altos niveles de consumo (más de cuatro tragos al día) están asociados con más de 200 % de incremento del riesgo.[7]
  5. Neumonía – Dos tragos al día incrementan el riesgo en un 13 %. Más tragos llevan a un mayor riesgo.[7]
  6. Alta presión sanguínea – Solo dos tragos al día están asociados a un incremento del riesgo del 25 % en hombres. Mayor cantidad está ligada a riesgos mayores.[7]
  7. Problemas del ritmo cardíaco – Más de dos tragos al día están asociados con más riesgo, cerca del 15 %, de problemas conductores.[7]
  8. Pancreatitis – El alto consumo de alcohol incrementa notablemente el riesgo de pancreatitis.
  9. Cirrosis hepática – El alto consumo del alcohol incrementa el riesgo de cirrosis y falla hepática.
  10. Adicción – El 7 % de los norteamericanos adultos tienen un desorden del uso del alcohol, el cual incluye abuso y dependencia del alcohol.[9]
  11. Insomnio – Del 35 al 70 % de las personas que beben alcohol de manera crónica tienen insomnio, una tasa mucho más alta que la de la población general.[10]
  12. Acidez estomacal – El alcohol puede dificultar la función de la barrera del esfínter entre el esófago y el estómago, lo que lleva al reflujo y a la acidez estomacal.[11]
  13. Intestino permeable – El alcohol puede afectar la función de barrera del intestino, permitiendo el paso de grandes moléculas que normalmente no podrían ser absorbidas en tu cuerpo.[11]
  14. Nutrición perturbada – Altos niveles de consumo de alcohol inhiben la absorción de una variedad de nutrientes.[11]
  15. Psoriasis – El alcohol puede disparar las exacerbaciones de psoriasis.[7]
  16. Obesidad – El alcohol contiene muchas calorías, y las personas pueden no compensar esas calorías al consumir menos comida. De hecho, el alcohol puede estimular el apetito. Dicho esto, datos observacionales no vinculan la ingesta de alcohol con aumento de peso.[12]

Muchos de estos problemas son cuestiones comunes con los que la gente lucha a diario, desde simples molestias hasta diagnósticos potencialmente mortales. En adición a estos problemas, el uso excesivo de alcohol ayuda a causar una colección completa de lesiones serias, incluyendo accidentes automovilísticos por alcohol, caídas, lesiones violentas o ahogamiento. El 31 % de las muertes por accidentes de tránsito involucran alcohol [13]. En total, se estima que casi 90 000 personas morirán por causas relacionadas con el alcohol anualmente en EE. UU.[14].

Pero, ¿qué hay acerca de los beneficios del alcohol que todos hemos escuchado? Existe evidencia de que el consumo leve a moderado está significativamente asociado con un riesgo reducido de enfermedad cardiaca, evento cerebrovascular isquémico (el tipo causado por un coágulo en el vaso sanguíneo), y diabetes[7].

Y, mientras he enumerado una lista grande e impresionante de problemas de salud, muchos de estos peligros están asociados con el consumo excesivo de alcohol. Pero algunos no lo están. Por ejemplo, no hay un umbral por debajo del cual el consumo de alcohol parezca estar bien para ciertos cánceres, e incluso un trago puede afectar la acidez estomacal y el sueño.

Todos los doctores han visto suficientes tragedias causadas por el alcohol y tratan muchos problemas crónicos, como la acidez estomacal, la obesidad y presión arterial alta, los cuales pueden estar relacionados con el alcohol. La gente comúnmente me pregunta acerca de elecciones de bebidas, particularmente de alcohol. Después de revisar algo de evidencia, les sugiero que, si no tienen un problema de salud enumerado acá, una salida social ocasional y beber trago o dos está bien, pero amigos, quienes se encuentren bebiendo casi todos los días pueden estar en alto riesgo de promover uno de los problemas listados anteriormente. Se considera que beber en exceso es más de un trago diario para las mujeres (o siete tragos semanales) y más de dos tragos diarios para los hombres (o 14 tragos semanales). Si, por cualquier razón, alguien se está acercando a estos niveles de consumo, sugiero enérgicamente que reconsidere su consumo de alcohol.

Referencias

  1. Mikkelsen EM, Riis AH, Wise LA, et al. Alcohol consumption and fecundability: prospective Danish cohort study. Bmj 2016;354:i4262.
  2. Wechsler H, Davenport A, Dowdall G, Moeykens B, Castillo S. Health and behavioral consequences of binge drinking in college. A national survey of students at 140 campuses. JAMA 1994;272:1672-7.
  3. Hingson RW, Zha W, Weitzman ER. Magnitude of and trends in alcohol-related mortality and morbidity among U.S. college students ages 18-24, 1998-2005. J Stud Alcohol Drugs Suppl 2009:12-20.
  4. Kesmodel U, Wisborg K, Olsen SF, Henriksen TB, Secher NJ. Moderate alcohol intake in pregnancy and the risk of spontaneous abortion. Alcohol Alcohol 2002;37:87-92.
  5. American Academy of Pediatrics. Committee on Substance Abuse and Committee on Children With Disabilities. Fetal alcohol syndrome and alcohol-related neurodevelopmental disorders. Pediatrics 2000;106:358-61.
  6. Cao Y, Giovannucci EL. Alcohol as a Risk Factor for Cancer. Semin Oncol Nurs 2016;32:325-31.
  7. Rehm J, Baliunas D, Borges GL, et al. The relation between different dimensions of alcohol consumption and burden of disease: an overview. Addiction 2010;105:817-43.
  8. Amaral MO, Coutinho EC, Nelas PA, Chaves CM, Duarte JC. Risk factors associated with urinary incontinence in Portugal and the quality of life of affected women. Int J Gynaecol Obstet 2015;131:82-6.
  9. National Institute of Alcohol Abuse and Alcoholism. https://www.niaaa.nih.gov/alcohol-health/overview-alcohol-consumption/alcohol-facts-and-statistics
  10. Angarita GA, Emadi N, Hodges S, Morgan PT. Sleep abnormalities associated with alcohol, cannabis, cocaine, and opiate use: a comprehensive review. Addict Sci Clin Pract 2016;11:9.
  11. Bode C, Bode JC. Alcohol’s role in gastrointestinal tract disorders. Alcohol Health Res World 1997;21:76-83.
  12. Traversy G, Chaput JP. Alcohol Consumption and Obesity: An Update. Curr Obes Rep 2015;4:122-30.
  13. National Center for Statistics and Analysis. (2015, November). 2014 Crash Data Key Findings (Traffic Safety Facts Crash Stats. Report No. DOT HS 812 219). Washington, DC: National Highway Traffic Safety Administration. Available at: http://www-nrd.nhtsa.dot.gov/Pubs/812219.pdf
  14. CDC. http://www.cdc.gov/chronicdisease/resources/publications/aag/alcohol.htm

Thomas M. Campbell, MD is medical director of the T. Colin Campbell Center for Nutrition Studies, co-author of The China Study and author of The China Study Solution. He is co-founder and clinical director of the groundbreaking UR Program for Nutrition in Medicine.
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